Invita a la apertura de exposición

 

  • Los caprichos de Goya son una crítica del artista hacia la sociedad de su tiempo.
  • El Museo presentará 40 grabados de los 80 que forman esta colección
  • El título obedece a la libertad creadora de Goya quien gozó en este caso de un completo uso del discurso ilustrado

 

En el marco de su 50 aniversario el Museo de Arte de Ciudad Juárez, expone la obra gráfica del artista aragonés Francisco de Goya y Lucientes el viernes 11 de julio a las 19:00 horas. La obra gráfica de Goya comprende cinco series: Los Desastres de la GuerraLa TauromaquiaLos Disparates o ProverbiosLos Toros de Burdeos, y la más antigua y estudiada, Los Caprichos.

Goya utilizó para grabar la serie de Los Caprichos la técnica de aguafuerte, de la que resultan estampaciones a partir de una plancha de cobre, cuyo dibujo se realizó con buril y que complementadas con aguatinta y retoques en punta seca, funcionan como fondos para moldear figuras y ropajes mediante un sistema de bruñido que da el efecto de manchas y claroscuros a las lúgubres escenas. Los Caprichos de Goya constan de 80 planchas a partir de 113 dibujos preparatorios de los cuales 40 se presentarán en el Museo de Arte de Ciudad Juárez. Estos grabados inician en el año de 1796 y resultan en una primera edición en el año de 1799.

El espíritu Ilustrado de Goya es claramente advertido en esta serie de grabados donde la sátira realista, crítica social y los vicios humanos dan forma al trazo de ácidas fisonomías bestiales que estigmatizan prejuicios e imposturas de la sociedad dieciochesca. Goya evidencia a la Santa Inquisición como una institución clerical corrupta, aseveración extremadamente peligrosa para el momento. Del mismo modo incluye imágenes que aludían claramente a personajes destacados de la época, no resultando ajeno el propio artista en la primera gráfica. Estas figuras son reconocibles no sólo por la impecable factura del dibujo, sino por las anotaciones que el mismo artista escribió respecto a varios de Los Caprichos, conservadas en la Biblioteca Nacional en Madrid, el Museo del Prado y la colección española Ayala.

Dada la severa crítica que Goya incluyó en las gráficas que presentamos y las muy probables represalias que el Santo Oficio tomara en su contra, el artista se vio obligado a ofrecer en 1803 las planchas de Los Caprichos y los 240 ejemplares disponibles al rey Carlos IV de Borbón para su calcografía. La cuarta serie que el Museo Nacional de San Carlos conserva –donada al Instituto Nacional de Bellas Artes en el año de 1949 por el Sr. Edgar Kaufman Jr.- data precisamente del año 1803, muy probablemente de las series que el mismo artista ofreció al monarca a cambio de una pensión vitalicia para su hijo Javier.

La gráfica que nos ocupa, es fruto de la ideología que desprendió la Revolución Francesa y tuvo auge en España mediante ideas ilustradas de intelectuales como Gaspar Melchor de Jovellanos, Juan Meléndez Valdés, Leandro Fernández Moratín y Juan Agustín Ceán Bermúdez, cuya línea de pensamiento alimentó al creador para fraguar su política conversa. Distintos temas abrazan la serie que debe su título precisamente a la libertad creadora de Goya, quien gozó en este caso de un completo uso del discurso ilustrado, lejano a la serie de obras realizadas por encargo precisamente de la Casa Real.

Los Autos de Fe, los clérigos promiscuos y la burguesía sorda a la problemática social, tejen la urdimbre en aguafuerte que la sociedad ignorante fraguará en punta seca, para dar lugar al fraseado enciclopédico que reza “El sueño de la razón produce monstruos”. Cada uno de los caprichos deviene en distintas teatralidades naturalistas, que revueltas de superstición y corrupción se contrapuntean con una ciudanía que da cuenta de su desigualdad. Así, la moderna crítica Goyesca supera los siglos y los períodos de la historia del arte para situarse en párrafos trazados de teoría política.

La muestra permanecerá hasta el 28 de septiembre. La entrada es gratuita.

 

Museo nacional de san carlos